Los diletantes, cultores de la buena mesa, les gustará saber que el Microcentro y la zona del Nuevo Bajo se está recuperando del azote de la pandemia. Prueba de ello es el ascendente “Bocabajo I Bocarriba”, un restaurant a puertas cerradas sito en un subsuelo de la calle Maipú.
Este fenómeno fue producto de la necesidad. Originalmente fue un lavadero creado para atender los servicios de una empresa de alquileres temporarios, con el objeto de que los clientes pudieran lavar su ropa, pero durante el Covid aprovechó el subsuelo para preparar platos de cocina, como forma de subsistencia. Esto que empezó siendo un negocio marginal empujado por la necesidad, actualmente se transformó en un restaurant “cool” con una cocina cuidada y solvente.

Se ingresa por el lavadero, que cuenta con dos filas de lavarropas de tambor vertical. Una escalera de caracol lleva al subsuelo donde hay un salón con luz baja, una atmósfera onírica ambientada con candelabros y cristalería Riedel. La brigada es muy joven y está encabezada por Tomas de Felice.
Los lunes y martes ofrecen la llamada “Experiencia Argentina, la ruta del vino”, un viaje audiovisual, gastronómico y sensorial por todo el territorio nacional, como el vino como conductor. Se trata de una única mesa donde sirven un menú de 6 pasos y 6 vinos.
Los días miércoles y jueves el comensal se encuentra con la “Experiencia Kamado”, un menú de 8 pasos, compuesto por aguachile de mango quemado, aguacate y alga nori, seguido de puerro, espuma de papa, girasol especiado, aceite eneldo (es notable como algo tan sencillo como el puerro puede adquirir auténtica grandeza culinaria)

También sirven un tartar de calamar, ajo blanco ahumado y topinambur (tubérculo olvidado que se a poco está resucitando). Luego viene un abadejo con pure de ratatouille; la pesca está en su punto exacto, firme al tenedor, pero en boca está jugoso y cede al menor esfuerzo, seguido de una porción de bife de chorizo ahumado, tuetano de zanahoria, salsa holandesa y yema curada.
La coda final queda cargo de una granita de kiwi y pepino, y un estupendo panqueque de dulce de leche quemado con crema de mascarpone y menta.

Tema no menor son las armonías, que un joven pero diestro sommelier supo crear en base a San Pedro de Yacochuya Torrontés, Entrometido Naranjo, Proyecto las Compuertas (criolla), 45 Rugientes Pinot Noir, Calcáreo Cabernet Franc y un Miskilas de Torrontés para el cierre.

Los viernes y sábados quedan a cargo de la llamada “Experiencia Bocabajo”, un menú de 9 pasos elaborado con productos de estación este cronista aún no probó. Maipú 872, CABA, únicamente con reservas. Tel 116548 1510.



