Este sábado, Bodega Gamboa volverá a abrir sus puertas para recibir a filántropos, coleccionistas, amigos de la casa y socios de Mi Finca Gamboa en una nueva edición de la Subasta Solidaria de Vinos, un encuentro que desde hace 19 años transforma la pasión por el vino en ayuda concreta.
Como cada año, bodegas de todo el país donan botellas únicas, ediciones limitadas, etiquetas históricas y piezas imposibles de conseguir en el mercado. El 100% de lo recaudado se destina a proyectos de impacto social vinculados a la inclusión, el acompañamiento comunitario y el desarrollo local.

Vino, comunidad y propósito: una tradición que crece
La Subasta Solidaria nació con la idea de unir al sector vitivinícola en torno a una causa común. Hoy es una de las iniciativas solidarias más relevantes del mundo del vino argentino, no solo por su continuidad, sino por su capacidad de convocatoria y su impacto real.
Gamboa será nuevamente el escenario, con un entorno donde se combinan naturaleza, arquitectura integrada y un espíritu comunitario muy fuerte.
“Para nosotros es un honor recibir esta subasta. Cada edición demuestra que el vino también es una herramienta para transformar realidades”, destaca Eduardo Tuite, factótum y propietario de la bodega.
El rol de Mi Finca Gamboa y la comunidad
La edición 2025 contará con la presencia de los más de 80 socios de Mi Finca Gamboa, el programa innovador que permite participar activamente del viñedo, además de enólogos, empresarios, coleccionistas y amantes del vino que acompañan esta causa desde hace casi dos décadas.
La solidaridad en números
Según estudios de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina) y GDFE (Grupo de Fundaciones y Empresas), solo 1 de cada 10 argentinos dona de manera sostenida. Sin embargo, cuando una causa convoca, la respuesta se multiplica.
La Subasta Solidaria es prueba de ello: año tras año, logra movilizar a toda la comunidad vitivinícola para generar impacto donde más se necesita.
“Argentina aparece sistemáticamente entre los países con menor frecuencia de donación sostenida, pero muestra un enorme potencial de movilización colectiva cuando hay un propósito claro”, señalan ambos organismos.

Una noche para celebrar y ayudar
Será una noche de encuentro, celebración y compromiso, en la que productores, enólogos, bodegas, coleccionistas y la comunidad de Mi Finca Gamboa volverán a demostrar que cuando el vino y la solidaridad se unen, el impacto es real.
Un clásico del calendario solidario argentino que, desde Bodega Gamboa, vuelve a encender esa fibra que moviliza a todo un sector: la convicción de que ayudar también puede ser un acto colectivo, alegre y profundamente transformador.

Por equipo de Saber Salir



