Con récord de convocatoria y un Predio Ferial colmado durante todo el fin de semana, la quinta edición de “Festín de Sabores – Comodoro Alma Patagónica” volvió a confirmar que la gastronomía se ha transformado en uno de los grandes motores culturales, turísticos y productivos de la Patagonia argentina. Más de 50 mil personas recorrieron el evento en Comodoro Rivadavia, donde más de 150 expositores ofrecieron una postal vibrante de la cocina regional, el empresariado local y la identidad patagónica.
Durante dos jornadas, el Predio Ferial se convirtió en un enorme espacio de encuentro donde convivieron productores, chefs, foodtrucks, cerveceros artesanales, artistas y familias enteras llegadas desde distintos puntos de la región. La propuesta combinó cocina en vivo, degustaciones, espectáculos musicales y experiencias interactivas organizadas en torno a los cuatro elementos —Fuego, Aire, Tierra y Agua—, una puesta conceptual que volvió a darle al festival un perfil propio dentro del circuito gastronómico argentino.
La edición 2026 había generado expectativas desde semanas antes. Según datos de la organización, la convocatoria superó los 200 inscriptos y obligó a realizar una cuidadosa selección de más de 120 propuestas gastronómicas y productivas, priorizando calidad, creatividad e identidad regional. El resultado fue una oferta diversa donde convivieron carnes patagónicas, cocina de mar, productos artesanales y nuevas interpretaciones de la gastronomía local.
Uno de los rasgos distintivos del encuentro fue, nuevamente, la fuerte articulación entre el sector público y privado. Organizado por la Municipalidad de Comodoro Rivadavia a través de Comodoro Turismo, el evento no solo funcionó como una celebración gastronómica sino también como una plataforma de promoción económica y turística para la ciudad. “Cada edición del Festín demuestra el enorme potencial que tiene Comodoro desde lo gastronómico, lo productivo y lo turístico”, señaló Eduardo Carrasco, gerente ejecutivo de Comodoro Turismo.
El impacto económico también se hizo sentir durante el fin de semana. Numerosos stands agotaron stock antes del cierre y el movimiento generado alcanzó tanto a productores y emprendedores como al sector hotelero, gastronómico y comercial de la ciudad. A ello se sumaron actividades solidarias, propuestas recreativas para niños, la tradicional carrera de mozos organizada por UTHGRA y un cierre artístico encabezado por Hilda Lizarazu, que coronó un evento atravesado por el espíritu festivo y federal.
Consolidado ya como uno de los encuentros gastronómicos más importantes de la Patagonia, Festín de Sabores parece haber encontrado una fórmula propia: combinar cocina, identidad territorial, turismo y cultura en un formato masivo, contemporáneo y profundamente ligado al paisaje y a los productos del sur argentino.
Por el equipo de Saber Salir



