La bodega ubicada en el Valle de Napa propone una experiencia que permite conocer de cerca su proceso de elaboración, desde los viñedos hasta las degustaciones técnicas. La iniciativa busca fortalecer el consumo cotidiano de espumosos en un contexto de cambios en el mercado mundial de bebidas alcohólicas.
Chandon California decidió abrir las puertas de sus instalaciones al público durante tres días para compartir parte del trabajo que habitualmente se desarrolla de manera privada. La propuesta incluyó recorridos por los viñedos, la cava y degustaciones de vinos base, además de catas técnicas y maridajes.
La iniciativa se enmarca en una acción global impulsada por el grupo francés LVMH, que este año habilitó 71 espacios de distintas marcas de lujo en 13 países, entre ellas Louis Vuitton, TAG Heuer y Tiffany & Co., con el objetivo de acercar al público los procesos y oficios que hay detrás de sus productos.
En el caso de Chandon, la experiencia también funciona como una herramienta para posicionar los espumosos más allá de las celebraciones y las ocasiones especiales, y presentarlos como una alternativa para distintos momentos de consumo.
Los espumosos muestran mayor resistencia en el mercado
El movimiento de la bodega se produce en un escenario en el que el consumo global de alcohol atraviesa una caída, aunque los espumosos vienen mostrando un comportamiento relativamente más favorable que los vinos tranquilos.
De acuerdo con datos de NielsenIQ, durante las cuatro semanas finalizadas el 10 de octubre, las ventas de espumosos en comercios de Estados Unidos registraron un incremento del 1,4% en valor frente al mismo período del año anterior. En volumen, en cambio, mostraron una leve retracción del 0,1%.
La comparación con los vinos sin burbujas refleja una diferencia: en ese mismo lapso, sus ventas descendieron un 3,9% en valor y un 5,4% en volumen.
Otro comportamiento que observa la consultora es que, aunque los consumidores están reduciendo la cantidad de bebidas que compran, muestran una mayor inclinación hacia productos de segmentos superiores.
Para Stéphane de Meurville, director general de Chandon California, la sostenibilidad y la autenticidad son dos factores cada vez más relevantes a la hora de elegir una marca. En ese sentido, destacó el interés de los consumidores por productos que contemplen el cuidado del planeta y tengan una identidad genuina.
La bodega trabaja bajo prácticas de viticultura regenerativa, orientadas a recuperar y mejorar la salud de los suelos, y desarrolla sus vinos a partir de productos de temporada.
Una identidad californiana con herencia francesa
Fundada en 1973, Chandon California tiene su sede en el Valle de Napa, una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de Estados Unidos. Su prestigio internacional creció especialmente después de 1976, cuando dos vinos de la zona se impusieron a etiquetas francesas en la histórica degustación a ciegas conocida como el Juicio de París.
La propiedad es una de las cinco bodegas de Chandon que funcionan fuera de Francia y ocupa un lugar estratégico dentro de la compañía, con una producción orientada principalmente al mercado estadounidense.
Pauline Lhote, responsable de enología, explicó que el objetivo no es reproducir el estilo del champán francés en California, sino desarrollar espumosos con identidad propia, combinando los conocimientos de la tradición francesa con las particularidades del territorio.
Para elaborar los vinos base, la bodega trabaja principalmente con tres o cuatro variedades. Entre ellas se destacan la chardonnay y la meunier, dos uvas tradicionales de la región de Champagne.
Sin embargo, el carácter californiano también se expresa a través de la experimentación. La enóloga señaló que incorporan variedades como zinfandel y, en algunas ocasiones, moscatel, aprovechando la libertad que ofrece el lugar para explorar nuevas combinaciones.
La degustación, una parte central de la creación
El trabajo de Lhote incluye degustaciones de los vinos base durante las mañanas, una instancia fundamental para definir el perfil de los futuros espumosos. Para realizar esta tarea, mantiene una rutina alimentaria estricta que le permite conservar el paladar lo más neutral posible.
La evaluación sensorial ocupa un lugar central en el proceso de elaboración. De Meurville considera que las decisiones de la enóloga, guiadas por sus percepciones y sensaciones durante las degustaciones, constituyen el núcleo creativo detrás de cada vino.
Con esta apertura, Chandon California busca mostrar que detrás de una botella de espumoso existe un trabajo que combina técnica, conocimiento del viñedo, experimentación e identidad territorial.
Por el equipo de Saber Salir

