A medida que el mercado mundial del vino continúa evolucionando en medio de presiones económicas y ambientales, un segmento está ganando terreno discretamente: los vinos con un enfoque sostenible. Una encuesta realizada en 2025 por el Consejo del Mercado del Vino reveló que el 60 % de los consumidores multiculturales de entre 20 y 40 años ahora prefieren vinos orgánicos, ecológicos o con certificación de sostenibilidad. De hecho, las ventas de vino orgánico aumentaron un 2,6 % interanual en 2024, lo que indica que las prácticas sostenibles en la viticultura ya no son solo una aspiración, sino que son comercialmente relevantes.
Delicato Family Wines, una bodega familiar californiana con 101 años de antigüedad, ha incorporado la sostenibilidad a sus operaciones. Con una sólida base en la gestión agrícola y un fuerte enfoque en las personas y el planeta, Delicato demuestra cómo una empresa vinícola con una larga trayectoria puede adaptarse a los desafíos actuales sin perder de vista su legado.
Un compromiso profundo y mesurado

El enfoque de Delicato hacia la sostenibilidad es de gran alcance y está profundamente arraigado en sus operaciones, no solo en una etiqueta o tendencia. Desde 2011, la bodega participa activamente en la Alianza de Viticultura Sostenible de California (CSWA), logrando la certificación de California Sostenible para sus viñedos y bodegas. Los vinos que ostentan el sello de California Sostenible deben cumplir con estrictos criterios: 100 % de uvas procedentes de California, 85 % de viñedos sostenibles certificados, y el vino debe producirse en unas instalaciones sostenibles certificadas, verificadas anualmente mediante auditorías independientes.
Para los vinos con la etiqueta de Sostenibilidad del Condado de Sonoma, Delicato obtiene uvas de viñedos en una región donde el 99 % de los viñedos cuentan con certificación de sostenibilidad. Estos esfuerzos reflejan un compromiso no solo con las prácticas ambientales, sino también con los sistemas de rendición de cuentas y la salud agrícola a largo plazo.
El cambio climático de California ha convertido estas inversiones en sostenibilidad, más que una filosofía, en una necesidad. Ante la escasez de agua, Delicato ha adoptado prácticas de viñedo precisas, como el uso de sensores de humedad y agua reciclada siempre que es posible. Los cultivos de cobertura ayudan a proteger la integridad del suelo, la fauna silvestre, como jabalíes y conejos, se mueve libremente, y la labranza mínima mantiene el carbono en el suelo. Los residuos de uva, desde el raspón hasta la piel, se reutilizan en compost, lo que refuerza un ciclo regenerativo. Se realizan auditorías energéticas periódicamente para optimizar el uso y reducir los residuos.
“Nuestro objetivo es cultivar con el menor impacto ambiental posible, al tiempo que protegemos el ciclo de vida completo de nuestros viñedos y el ecosistema que los rodea”, comparte la empresa.
Sostenibilidad por diseño
Este compromiso se extiende a la producción y distribución de la bodega. En su vanguardista centro de producción y logística G4C en Manteca, California, Delicato ha invertido más de 100 millones de dólares estadounidenses para armonizar la sostenibilidad con la calidad del vino. Las instalaciones cuentan con montacargas eléctricos, sistemas de refrigeración de alta eficiencia y diseños de edificios que ahorran energía. Una reciente auditoría de residuos demostró que la planta desvió más del 50 % de sus residuos de los vertederos en los últimos dos años, gracias a revisiones continuas y mejoras operativas.
Como lo expresa el director de operaciones, Jay Indelicato: “El respeto por nuestra tierra, nuestra gente y nuestro compromiso inquebrantable con la calidad perdurarán durante los próximos 100 años”.


Embalaje con propósito
Las innovaciones de Delicato se extienden al envasado, donde los beneficios ambientales se combinan con la demanda del consumidor. El Bota Box de la compañía, un vino envasado en bolsa de 3 litros, se ha convertido en uno de los favoritos de los consumidores, especialmente entre los jóvenes. El formato reduce las emisiones de carbono en comparación con las botellas de vidrio y se mantiene fresco hasta un mes, lo que reduce significativamente el deterioro y el desperdicio.
Delicato también está explorando el uso de botellas de vidrio más ligeras en su portafolio. Ya implementada en algunas de sus operaciones europeas, esta iniciativa se está evaluando para una mayor expansión en los mercados nacionales. Estas iniciativas están diseñadas para reducir el uso de materias primas y las emisiones, manteniendo al mismo tiempo la calidad.
Invertir en las personas
La sostenibilidad en Delicato va más allá de la tierra y el empaque. En 2018, la empresa lanzó la Iniciativa de Liderazgo Femenino de Delicato (DWLI) para reclutar, desarrollar y retener a mujeres en la industria vitivinícola. Desde California hasta la Costa Este, las filiales de DWLI están creando espacios para que las mujeres crezcan, conecten y lideren con propósito, ya sea a través de talleres, paneles, mentoría o voluntariado. El impacto es real y continúa expandiéndose en toda la organización.
Además, Delicato ha ampliado el acceso a la industria mediante un programa de becas y mentoría para estudiantes BIPOC (negros, indígenas y personas de color). La iniciativa incluye becas completas, prácticas remuneradas, mentoría por parte de miembros del equipo de Delicato y un camino hacia puestos de tiempo completo después de la graduación. Este año, el programa celebró un hito importante: su primer becario se graduó con un título en Vino y Viticultura y ahora se prepara para unirse a una de las bodegas de Delicato para la vendimia, con un puesto de enólogo a tiempo completo a continuación. Este es un ejemplo temprano del impacto que este programa busca lograr.

Mirando hacia el futuro
Fundada en 1924 por inmigrantes italianos, Delicato está ahora al mando de la cuarta generación de la familia Indelicato. Este linaje proporciona a la bodega una base sólida, pero también implica la responsabilidad de adaptarse y liderar el cambio.
Ante el aumento de la presión climática y el cambio en los valores del consumidor, la convicción de la bodega es clara: la resiliencia a largo plazo depende de una visión a largo plazo. Desde sus viñedos hasta su packaging y su estrategia de personal, Delicato está construyendo un modelo que combina pragmatismo y principios.
Para una bodega tradicional que navega hacia el próximo siglo, la sostenibilidad no es una iniciativa secundaria: es el camino a seguir.
Fuente: vino-joy.com



