En una entrevista en Saber Salir (FM Milenium), Nacho Pasman adelantó el proyecto en Pueblo Chapa: seis hectáreas de viñedo, bodega propia y una fuerte apuesta al enoturismo y la gastronomía.
En el marco del programa radial Saber Salir, emitido por FM Milenium el viernes por la noche, conversamos con Nacho Pasman, director de marketing de Bodegas López, sobre uno de los movimientos más relevantes del vino argentino reciente: el desembarco de la histórica bodega mendocina en Chapadmalal.
La noticia no es menor. Que una de las bodegas más tradicionales del país ponga el foco en la provincia de Buenos Aires marca un punto de inflexión en el desarrollo del vino bonaerense, una región que en los últimos años viene ganando protagonismo gracias a su identidad propia y a la influencia oceánica.
Durante la entrevista, Pasman explicó que el proyecto se desarrolla dentro de Pueblo Chapa, un emprendimiento que combina viñedos, residencias y una fuerte impronta gastronómica. En una primera etapa, la bodega ya plantó tres hectáreas de viñedo, con planes de sumar otras tres en el corto plazo.

“El vínculo con Mar del Plata es histórico para nosotros”, señaló Pasman, recordando que desde mediados del siglo XX la bodega ya tenía presencia en la zona, incluso fraccionando vinos allí. Hoy, ese lazo se resignifica con una apuesta productiva concreta.
El desarrollo vitivinícola se llevará adelante bajo el concepto de Universo Paralelo Wines, una línea que funcionará como plataforma de innovación dentro del grupo. El proyecto contempla además la construcción de una bodega modelo, inicialmente orientada a microvinificaciones y ensayos, con potencial de crecimiento en el tiempo.
Pero el foco no estará únicamente en la producción. La propuesta incorpora un fuerte componente experiencial: enoturismo, gastronomía de alto nivel —con la participación de la dupla Patricio Negro y Fernanda Sarasa, creadores de Sarazanero, una marca ya consolidada y de gran reconocimiento— y un entorno pensado para integrar vino, paisaje y estilo de vida.

En ese sentido, Pasman destacó el crecimiento sostenido de Chapadmalal y su transformación en un polo gastronómico de referencia. “Hoy, si me apurás, es el mejor lugar para comer en Argentina”, afirmó, señalando la diversidad y calidad de la oferta culinaria de la zona.
El proyecto también forma parte de un desarrollo inmobiliario más amplio, con parcelas vitivinícolas y villas privadas rodeadas de viñedos, lo que refuerza la idea de comunidad y de una nueva forma de vivir el vino.

La llegada de Bodegas López a la costa atlántica no solo confirma el potencial de Chapadmalal, sino que también legitima a Buenos Aires como una región vitivinícola en expansión. Un paso clave para consolidar una nueva geografía del vino argentino, donde el mar empieza a jugar un rol cada vez más determinante.
Por Marcelo Chocarro y equipo de Saber Salir



