En un país históricamente dominado por el Malbec, pocas variedades blancas lograron construir una identidad propia. Pero hay excepciones. Y una de las más interesantes es el Pinot Gris.
Mientras gran parte de la industria argentina apostaba por Chardonnay, Sauvignon Blanc o Torrontés, el francés François Lurton vio algo distinto. Encontró en Los Chacayes las condiciones ideales para desarrollar una variedad que, hasta entonces, prácticamente no tenía historia en el país.

Así comenzó una relación que hoy posiciona a Bodega Piedra Negra como la gran referente argentina del Pinot Gris.
La bodega celebra este 17 de mayo el Día Internacional del Pinot Gris destacando justamente ese rol pionero. Actualmente posee 42 hectáreas plantadas con esta variedad y destina cerca del 50% de su producción a vinos elaborados a base de Pinot Gris, algo prácticamente inédito dentro de la vitivinicultura argentina.

El dato no es menor: el Pinot Gris es una cepa compleja, delicada y profundamente ligada al terroir. Puede ofrecer desde vinos ligeros y tensos hasta perfiles más amplios y texturados. En el caso de Piedra Negra, el foco estuvo siempre puesto en la frescura, la elegancia y la expresión mineral que aporta la altura del Valle de Uco.
En tiempos donde el consumidor global empieza a buscar vinos más livianos, precisos y gastronómicos, el Pinot Gris parece encontrar una nueva oportunidad. Y Argentina, lentamente, comienza a mostrar que también puede destacarse en variedades blancas menos tradicionales.

Lo interesante es que esta historia comenzó mucho antes de que existiera esa tendencia. Fue una apuesta de largo plazo. Una intuición vitícola. Una lectura anticipada del terroir.
Fundada por François Lurton en los años noventa, Bodega Piedra Negra fue una de las primeras bodegas internacionales en apostar fuerte por el Valle de Uco y particularmente por la Indicación Geográfica Los Chacayes. Con un fuerte perfil de innovación y trabajo sustentable, la bodega desarrolló un portfolio enfocado en la expresión de origen y en variedades capaces de reflejar frescura, tensión y precisión enológica.
Por el equipo de Saber Salir



