Los vinos argentinos siguen consolidando su prestigio internacional, pero esta vez el protagonista no fue el Malbec. En Londres, una de las capitales globales del vino, dos Pinot Noir mendocinos lograron destacarse en uno de los certámenes más influyentes de la variedad: el concurso internacional The Global Pinot Noir Masters 2026, organizado por The Drinks Business.
Los vinos premiados fueron Domaine Nico Grand Père 2024 y La Savante 2024, ambos distinguidos con Medalla de Plata en distintas franjas de precio. Lo más llamativo: fueron los únicos vinos argentinos reconocidos en toda la lista.
“Estamos muy contentos y orgullosos por este reconocimiento. Además, tiene algo especial: son los únicos vinos argentinos de la lista, y ojalá en el futuro haya muchos más representantes, porque creemos que hay un potencial enorme”, expresó Roy Urbieta.

El proyecto Domaine Nico fue creado por Laura Catena con un objetivo muy concreto: demostrar que Argentina puede producir Pinot Noir de clase mundial. La iniciativa comenzó en 1993, con la plantación de distintos clones en Villa Bastías, Tupungato, en el Valle de Uco.
Desde entonces, la bodega desarrolló una colección de Pinot Noir de parcela única —Grand Mère, Grand Père, Histoire d’A, La Savante y Le Paradis— enfocada en expresar distintas identidades de terroir dentro de Mendoza.

Según Urbieta, la diferencia entre los vinos premiados no está tanto en la elaboración como en el paisaje que los rodea.
Grand Père 2024 proviene de un viñedo plantado en 1993 a 1120 metros de altura, sobre suelos pedregosos con presencia de limo. El resultado es un Pinot Noir más amplio y profundo, con notas de fruta negra, bosque y hongos, además de mayor textura en boca.

La Savante 2024, en cambio, nace en Gualtallary, a 1450 metros de altura, en suelos con carbonato de calcio y perfil franco arenoso-limoso. Allí el vino desarrolla un carácter más tenso y filoso, con especias, fruta roja ácida y una textura mucho más delicada.
En un contexto donde el vino argentino busca ampliar su identidad más allá del Malbec, este reconocimiento vuelve a poner el foco sobre el enorme potencial del Pinot Noir de altura en Argentina. Y especialmente sobre una nueva generación de vinos que ya no solo hablan de variedad, sino también de origen, precisión y paisaje.
Por el equipo de Saber Salir



