La gastronomía argentina vuelve a mirar hacia el territorio. La octava edición del Prix Baron B – Édition Cuisine ya tiene a sus tres finalistas y, una vez más, el certamen confirma una tendencia que se consolida año tras año: los proyectos más innovadores del país ya no se distinguen únicamente por la excelencia técnica, sino por su capacidad para expresar una identidad local, trabajar de manera sustentable y generar un impacto positivo en sus comunidades
Los elegidos para disputar la final del próximo 27 de agosto son Anna Restaurante de Campo (Castelli, Chaco), Alcanfor (Villa Crespo, Ciudad de Buenos Aires) y Crujiente (Ushuaia, Tierra del Fuego), tres propuestas tan diferentes entre sí como representativas de la nueva cocina argentina.

Lejos de competir únicamente por el mejor plato, el Prix Baron B premia proyectos gastronómicos integrales: iniciativas capaces de combinar creatividad, compromiso ambiental, desarrollo de productores locales y una visión que trasciende la experiencia en la mesa.
Tres regiones, tres formas de entender el territorio
Desde las puertas del Impenetrable Chaqueño, Anna Restaurante de Campo, liderado por Alina Ruiz, propone una cocina profundamente conectada con el entorno. En Finca Don Miguel prácticamente todos los ingredientes provienen de la propia producción: huerta, corrales y monte nativo abastecen un menú que rescata recetas ancestrales, frutos autóctonos y prácticas de ganadería regenerativa. Su propuesta para la final será un Lingote de cabrito con chanfaina y papel de ordeñe, acompañado por Baron B Brut Nature.
En el extremo opuesto del mapa aparece Crujiente, el proyecto de Leandro Giménez y Camila Fernández en Ushuaia. Con apenas catorce cubiertos por servicio, este restaurante a puertas cerradas construye una experiencia íntima basada exclusivamente en productos fueguinos, pesca responsable y técnicas de conservación como fermentaciones y garum. En la final presentará Costa y Huerta, un plato elaborado con mejillones de banco, papines locales, garum de róbalo y salicornia, maridado con Baron B Extra Brut.

El tercer finalista demuestra que la sustentabilidad también puede desarrollarse en una gran ciudad. Alcanfor, el restaurante de Julián Galende en Villa Crespo, trabaja con pequeños productores, productos de estación y una filosofía de aprovechamiento integral que minimiza desperdicios y reduce el uso de plásticos. Su plato para la final será un cordero grillado con milhojas de repollo, puré de cebolla caramelizada, naranjas quemadas y demi-glace de cordero, acompañado por Baron B Brut Nature.

Una fotografía de la gastronomía argentina actual
Más allá del resultado que se conocerá el 27 de agosto en el Faena Art Center, los tres finalistas ofrecen una radiografía del momento que atraviesa la gastronomía argentina.
La cocina de producto dejó de ser una tendencia para convertirse en una filosofía. Hoy el origen de los ingredientes, la estacionalidad, el respeto por la biodiversidad y el vínculo con los productores pesan tanto como la ejecución técnica. En esa búsqueda, las regiones ganan protagonismo y la identidad territorial se transforma en uno de los principales valores de la alta cocina nacional.
No es casual que dos de los tres finalistas provengan de algunos de los territorios más extremos del país: el Impenetrable Chaqueño y Tierra del Fuego. Ambos demuestran que la excelencia gastronómica ya no depende de estar en una gran capital, sino de la capacidad para interpretar y expresar el paisaje propio.
Una final con un jurado de referencia
El ganador del Prix Baron B – Édition Cuisine 2026 será elegido por un jurado presidido por Mauro Colagreco e integrado por Gonzalo Aramburu, Dolli Irigoyen y Gabriel Oggero, cuatro de las figuras más influyentes de la gastronomía argentina.

Durante la final, los cocineros elaborarán sus platos en vivo y presentarán el concepto integral de sus proyectos, un aspecto tan importante como la propuesta culinaria. Porque, desde hace varias ediciones, el Prix Baron B dejó de premiar únicamente una receta: reconoce una manera de entender la gastronomía, donde el territorio, la sustentabilidad y las personas ocupan un lugar tan importante como el sabor.
Por Marcelo Chocarro

