Mientras Düsseldorf pierde relevancia en el calendario global, Wine Paris capitaliza el cambio de época con más del doble de visitantes y una propuesta alineada con la nueva dinámica del negocio.
Durante más de dos décadas, ProWein fue el lugar donde el negocio del vino se validaba a escala global. Ir a Düsseldorf no era una opción: era una obligación.
Hoy, esa centralidad ya no existe. Y 2026 podría marcar el punto de quiebre definitivo.

La caída de Prowein.
• 2024: 5.400 expositores / 47.000 visitantes (135 países)
• 2025: 4.200 expositores / 42.000 visitantes
• 2026: 3.400 expositores / 31.000 visitantes
En solo dos años:
• 🔻 -40% de expositores
• 🔻 -34% de visitantes
Y lo más preocupante: la pérdida del visitante internacional, el verdadero motor del negocio.
“No es solo que haya menos gente. Hay menos gente relevante.”
Importadores, distribuidores, periodistas y compradores clave están tomando una decisión clara: dejar de ir.
No hay escándalo, no hay ruptura pública. Hay algo más peligroso: desinterés.
El calendario global del vino se está reordenando, y ProWein dejó de ser el centro gravitacional.

Mientras tanto, París acelera
En el mismo año, Wine Paris 2026 mostró el escenario opuesto:
• 6.537 expositores
• 63.541 visitantes profesionales
• Participación de 169 países

La comparación es brutal:
• Casi el doble de expositores que ProWein
• Más del doble de visitantes
Pero el dato clave no es solo el tamaño.Es la energía.
Wine Paris hoy es donde pasan cosas. Donde se cierran negocios. Donde el vino se mezcla con gastronomía, cultura y tendencia.
El problema de ProWein no es coyuntural. Es estructural.
• Formato rígido
• Costos altos
• Menor innovación
• Experiencia predecible
• Poca adaptación a nuevas dinámicas de consumo y networking
Mientras el mundo del vino busca frescura, agilidad y contenido, Düsseldorf sigue ofreciendo eficiencia… pero sin emoción.
Y hoy eso no alcanza.
Cambio de eje (y de mentalidad)
La industria está mutando:
• Menos ferias obligatorias, más eventos estratégicos
• Menos volumen, más curaduría
• Menos formalidad, más experiencia
• Menos Europa central, más polos culturales atractivos
En ese tablero, París juega con ventaja natural.
“ProWein no va a desaparecer, pero ya no define el mercado.”
El liderazgo de ProWein, que parecía indiscutido hace apenas unos años, hoy está en revisión.
Mientras Düsseldorf pierde tracción, París se consolida como el nuevo epicentro del vino global.
Por Marcelo Chocarro
