Después de seis años de investigación, la bodega mendocina lanza la cosecha 2025 de una variedad tradicionalmente vinculada a las regiones de influencia oceánica, con una interpretación propia desde Alto Agrelo.
Pulenta Estate amplía su portfolio con el lanzamiento de su primer Albariño, un vino blanco que busca expresar la identidad de esta variedad a través de las particularidades del terroir mendocino. El proyecto comenzó en 2019 y atravesó seis años de pruebas y experimentación hasta llegar a la cosecha 2025, que marca el inicio de esta nueva etapa para la bodega.
La iniciativa surgió del interés por explorar nuevas variedades y encontrar una expresión que combinara el perfil característico del Albariño con el estilo de la casa. “Veníamos probando Albariños desde hacía tiempo y teníamos ganas de hacer nuestra propia interpretación”, señaló Edu Pulenta, gerente comercial de la bodega, quien destacó la búsqueda de un vino que reuniera elegancia, identidad varietal y una impronta propia.

El camino comenzó con una parcela experimental de apenas 395 plantas, destinada a evaluar el comportamiento de la cepa en Alto Agrelo, una zona de clima continental, seco y con una marcada amplitud térmica. En 2021, los resultados de la primera microvinificación alentaron al equipo a ampliar el cultivo con una hectárea adicional.
Durante la presentación oficial, realizada en el hotel Casa Lucía, en Recoleta, Javier Lo Forte, responsable enológico de Pulenta Estate, explicó que uno de los principales desafíos fue determinar el momento preciso de cosecha para preservar la acidez natural y la frescura. Los ensayos también permitieron observar cómo las pieles más gruesas de la variedad favorecen su adaptación a la intensa radiación solar de Mendoza.
La cosecha 2025 representó un punto de inflexión: después de años de trabajo en el viñedo y la bodega, el equipo consiguió definir un perfil que combina la tensión y la expresión aromática del Albariño con mayor estructura y volumen en boca, características vinculadas a las condiciones del lugar.
La elaboración acompaña esa búsqueda. Para mantener la pureza de la fruta y la identidad de la variedad, se evitó el uso de madera. La fermentación se llevó a cabo en vasijas de concreto y tanques de acero inoxidable, mientras que la crianza sobre borras finas, durante dos a tres meses, aportó textura y complejidad sin resignar frescura.

Un blanco versátil y gastronómico
Pulenta Estate Albariño 2025 se distingue por sus aromas a frutas blancas y flores, junto con una boca de buen volumen, equilibrada y fresca. Su perfil lo convierte en una alternativa versátil para acompañar distintas propuestas gastronómicas.
Con un precio de venta de $24.500, la etiqueta se suma a la oferta de blancos argentinos con una propuesta que combina exploración varietal, identidad mendocina y una atractiva relación precio-calidad.
Por el equipo de Saber Salir

