Profesor querido y divertido como pocos, gran gourmet, contador de los mejores chistes, inteligente y, por sobre todas las cosas, buena gente
Se fue el señor de las burbujas, alguien que amaba este mundo de verdad, mucho más allá de los esnobismos, las modas y el lujo. Siempre vivió con austeridad, enseñó a miles de alumnos, fue querido por todos, asesoró a bodegueros, fundó bodegas y creó algunos de los mejores espumosos del país.
Pedro, se te va a extrañar muchísimo. Me quedan tus enseñanzas, tus consejos, tus anécdotas y tantos momentos compartidos.
Nunca voy a olvidar aquel Año Nuevo en Chacras, hace ya un tiempo, cuando tus historias y tus ocurrencias nos hicieron descostillar de risa a todos.
Fuiste un gran tipo, de esos que dejan huella. Y en cada descorche que me quede, voy a brindar por vos, por tu amistad y por todos los buenos momentos compartidos.
Buen viaje, querido Pedro. Se te va a extrañar mucho.
Marcelo Chocarro

