La participación de Trapiche Costa & Pampa en el 9° Encuentro de Productores Vitivinícolas Bonaerenses volvió a poner en escena uno de los proyectos que mejor representa el crecimiento y la consolidación de la vitivinicultura de la provincia de Buenos Aires.
El encuentro, realizado en Malvinas Argentinas, reunió a bodegas, elaboradores, técnicos, empresarios y especialistas de distintas regiones del país para analizar el presente y el futuro de una actividad que atraviesa uno de los momentos de mayor expansión de su historia.
Cuando en 2009 Trapiche decidió apostar por un viñedo a pocos kilómetros del mar, en Chapadmalal, muy pocos imaginaban el impacto que tendría ese proyecto sobre la vitivinicultura bonaerense. Aquella inversión marcó un punto de inflexión para la región y ayudó a demostrar que la provincia podía elaborar vinos con una identidad propia. Con el tiempo, nuevas inversiones de peso —como las de la familia Pérez Companc y Bodegas López— terminaron de confirmar el enorme potencial vitivinícola bonaerense.
En ese escenario, Trapiche Costa & Pampa volvió a ocupar un lugar destacado como uno de los proyectos pioneros en demostrar que Buenos Aires puede elaborar vinos profundamente influenciados por el clima atlántico.

Ubicada en Chapadmalal, la bodega fue una de las primeras grandes inversiones vitivinícolas en apostar por la costa bonaerense. Su experiencia permitió confirmar que la influencia del océano genera condiciones muy diferentes a las de las regiones tradicionales del país: temperaturas más moderadas, una maduración más lenta de las uvas y vinos con mayor frescura, buena acidez natural, menor graduación alcohólica y una marcada expresión aromática.
Ese perfil enológico coincide, además, con una de las principales tendencias del consumo mundial, que privilegia vinos más frescos, elegantes y gastronómicos.
Pero el diferencial bonaerense no termina en el viñedo. Uno de los conceptos que atravesó el encuentro fue la enorme ventaja de producir donde está el mercado. Entre la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma viven más de 20 millones de personas, cerca del 45% de la población argentina. Esa cercanía convierte al Área Metropolitana en el principal destino comercial para las bodegas y, al mismo tiempo, en el mayor emisor de turistas de escapadas de fin de semana.
Para proyectos como Trapiche Costa & Pampa, esa combinación entre proximidad al consumidor, turismo y gastronomía representa una ventaja competitiva difícil de encontrar en otras regiones vitivinícolas del país. La posibilidad de recibir visitantes, fortalecer la venta directa y construir una relación directa con el consumidor se transforma en un activo tan importante como el propio terroir.
El crecimiento sostenido del vino bonaerense, la incorporación de nuevos productores y la consolidación de bodegas referentes como Trapiche Costa & Pampa muestran que la provincia dejó de ser una región emergente para convertirse en un actor cada vez más relevante dentro del mapa vitivinícola argentino. En ese recorrido, la experiencia de Costa & Pampa no solo abrió el camino para otros proyectos, sino que contribuyó a acelerar el desarrollo y el reconocimiento de una nueva identidad para los vinos bonaerenses.
El 9° Encuentro de Productores Vitivinícolas Bonaerenses volvió a dejar un mensaje claro: Buenos Aires no solo produce vinos con personalidad propia, sino que cuenta con una ventaja estratégica que ninguna otra región vitivinícola argentina puede ofrecer: estar a un paso del mercado consumidor más importante del país.
Por Marcelo Chocarro

