El 7 de Julio es el Día de la Conservación del Suelo, recurso que corre peligro no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial, con todas las problemáticas que eso conlleva, ya que es un recurso indispensable para la vida. En primer lugar, nuestro país se encuentra entre los 10 países con más altas tasas de deforestación a nivel mundial. El especialista Isidro Blanco nos da un panorama más profundo sobre esta crisis ecológica.
Es el día nacional de la conservación del suelo, ¿Hay algo para festejar?
Lamentablemente no hay mucho para festejar, hay mucho para reflexionar, para tomar conciencia. El suelo está sumamente ligado con la producción de alimentos, con la gastronomía, con la salud socioambiental. En la organización donde yo estoy vemos a la salud como un todo integrado y el suelo es un ecosistema fundamental tanto para la salud ambiental como para la salud humana, que se relaciona muchísimo con la producción de alimentos, con la gastronomía, con el cambio climático, y lamentablemente venimos con una agricultura basada en la aplicación de agroquímicos que está destruyendo al suelo.

Pienso en la deforestación en el norte y en el noroeste por el tema de la soja. Hemos sido muy desagradecidos con el clima y con el suelo ¿Qué consecuencias trae esto?
Exactamente Argentina tiene un modelo de producción de commodities, que son estos alimentos. Y ese modelo, además de tener una intensiva de aplicación de agrotóxicos, Argentina es el mayor consumidor agroquímicos per cápita del mundo, y además otras de las consecuencias es la deforestación, los desmontes, los incendios en los humedales. Lo que se hace es cambiar justamente el uso del suelo. Se allana el suelo, cambiar ese ecosistema natural que es el monte, para poder cultivar soja en nuestros bosques nativos y, en el caso de los humedales, y también Argentina es uno de los 10 países con mayores tasas de deforestación del mundo.
Esto es pan para hoy y hambre para mañana, porque vamos a sacar rédito los primeros 10 o 15 años ¿Y luego?

Sí, a los jóvenes que activamos en esa causa lo que más nos preocupa es el suelo que nos están dejando. Está comprobado que la intensiva aplicación de agroquímicos o los cambios en los usos del suelo generan la desertificación y dejan un suelo infértil para a futuro producir alimentos en un contexto de crisis climática. Contexto de crisis climática que, no hay que olvidarse, ya estamos viviendo. La pregunta es cómo vamos a adaptarnos a este contexto donde por ejemplo el agua o la producción de alimentos va a estar en peligro. Tenemos que empezar a fortalecer ecosistemas como el suelo para que sean resilientes frente a un contexto de crisis climática. Estamos yendo a contramano, justamente estamos dejando el suelo infertil. Ya ni siquiera hablamos de poder pensar en grandes negocios de exportación, sino en poder abastecer el consumo interno de las comunidades.
¿Qué relevancia tienen los Humedales en plena ciudad para una población?

Es fundamental, conozco los diferentes humedales que hay en Zona Norte. Los humedales son ecosistemas fundamentales para la adaptación al cambio climático.
Los humedales atenúan los impactos de las zonas de calor, evitan inundaciones y absorben el agua. Desde ya filtran las partículas contaminantes del aire. Filtran el agua y pueden ser reservorios del agua dulce. Tienen que priorizarlos.
Argentina sí va a sufrir los impactos de las crisis climáticas. Por eso se tiene que enfocar en la adaptación, y los ecosistemas como los humedales tienen un papel fundamental para esa adaptación. No hay mejor tecnología que los ecosistemas del planeta.
*Entrevista en Saber Salir Weekend | Domingos de 14 a 15hs por Fm Milenium.



