Con una cultura vitivinícola que se vive con pasión en cada rincón, Austria se posiciona como uno de los grandes actores del vino mundial. Antiguo productor y exigente consumidor, este pequeño país alpino sorprende por la calidad, diversidad y autenticidad de sus vinos, que ya conquistan las cartas de los mejores restaurantes del mundo.
“El próximo 18 de junio, los vinos austríacos desembarcan en la Argentina para protagonizar una exclusiva feria en Bodega Gamboa, destinada a un reducido grupo de profesionales del sector y enófilos apasionados. Una oportunidad única para descubrir lo mejor del vino europeo en un entorno privilegiado.”

Entre sus variedades más emblemáticas se destaca el Grüner Veltliner, un blanco fresco y especiado que se ha convertido en símbolo de la identidad austríaca. Lo acompaña el Riesling, de perfil mineral y elegante, y una selección de otras blancas como el Weißburgunder (Pinot Blanc) y el Chardonnay, que completan una paleta de sabores refinada y expresiva.
En tintos, Austria ofrece el carácter frutado del Zweigelt, la profundidad del Blaufränkisch y la delicadeza del St. Laurent, todos con una impronta fresca y precisa, fiel al estilo centroeuropeo. También se destacan sus espumantes (Sekt) y una creciente producción de vinos naturales y biodinámicos, muy buscados por los paladares más inquietos.

Con exportaciones a más de 90 países, Austria vende al mundo mucho más que vino: ofrece identidad, innovación y una elegancia silenciosa que cada vez conquista más copas. Ahora, los vinos austríacos llegan a Buenos Aires para mostrar por qué son el secreto mejor guardado del mapa vitivinícola europeo.



