Argentina es reconocida a nivel internacional como la cuna del Malbec, pero más allá de su cepa emblema, existen otras variedades que ganan terreno y se expresan con carácter propio en distintos puntos del país. Una de ellas es el Pinot Noir, una uva delicada, compleja y adaptable que hoy celebra su día, invitando a destacar su creciente protagonismo dentro del mapa vitivinícola nacional.
Desde regiones marítimas y frescas hasta alturas extremas, el Pinot Noir demuestra su capacidad de adaptación con elegancia. Un repaso por algunas de las etiquetas más representativas del país confirma su gran proyección:
🍷 Chapadmalal (Buenos Aires): A escasa distancia del océano, Trapiche Costa&Pampa da vida a un Pinot Noir marcado por la influencia del mar: fresco, delicado y con un estilo singular que refleja el espíritu vanguardista de la costa atlántica.


🍇 San Patricio del Chañar (Neuquén): Desde el norte de la Patagonia llega el Pinot Noir de Marantiqua, una nueva propuesta recientemente incorporada al mercado, que combina un enfoque contemporáneo con la frescura y el carácter frío de esta región.
🏔️ Mendoza: La provincia insignia del vino argentino también presenta notables versiones de Pinot. Se destaca Trapiche Gran Medalla Pinot Noir, producido por una bodega con más de 140 años de trayectoria, que actualmente también patrocina al club Inter Miami.


🌞 San Juan: En una zona conocida por su clima soleado y vinos potentes, Finca Las Moras sorprende con Demencial Pinot Noir, una etiqueta innovadora que rompe esquemas y apuesta por un perfil fresco en un entorno vitícola exigente.


🌄 Valles Calchaquíes (Salta): En el norte del país, se elabora uno de los Pinot Noir más elegantes y singulares de Argentina: el Esteco Blanc de Noir, un rosado 100 % Pinot Noir que fue destacado por Tim Atkin como el mejor rosado argentino.
Este día no solo pone en relieve una variedad, sino que también invita a reflexionar sobre el vino como expresión cultural, símbolo nacional y motor de transformación. Fechas como esta permiten valorar la riqueza y diversidad de la vitivinicultura argentina, y descubrir nuevos sabores, regiones y estilos más allá del Malbec.
Porque hablar de Pinot Noir también es hablar de identidad, de búsqueda y de lo que vendrá.



