Como cada viernes en Saber Salir, programa especializado en vinos, Marcelo Solá comparte su calificada columna sobre un proyecto destacado. Esta vez nos llevó hasta Colalao del Valle, Tucumán, en pleno corazón árido de los Valles Calchaquíes, donde la geografía tucumana se abre paso entre Salta y Catamarca. Allí, un nombre resuena cada vez con más fuerza: Rolo Díaz, enólogo y alma de Altos La Ciénaga.

Su emprendimiento vitivinícola, nacido de la tradición familiar, combina el rigor artesanal con la búsqueda de identidad en un terroir extremo, marcado por la altura, la aridez y sus suelos. La historia se remonta a los años ’60, cuando su padre, Don Javier Díaz, elaboraba vinos pateros y se dedicaba al cultivo de duraznos y pimientos. Décadas después, Rolo retomó la finca con una visión sin artificios, trabajando variedades que hoy sorprenden al paladar: Tannat, Syrah, Malbec. En los últimos años incluso se animó a experimentar con blancos como el Viognier, poco habitual en la región.
En una reciente cata organizada por Casa Zuviría, Rolo Díaz y su hermana Cristina presentaron sus vinos. Destacaron la pureza y el carácter único que les da el páramo tucumano: son vinos que hablan del lugar, de la aridez y de la altura, con una fuerza y una expresividad propias del Valle Calchaquí.
El encuentro dejó en claro que Tucumán, aunque menos conocido que Salta o Catamarca en el mapa vitivinícola, tiene mucho para ofrecer. Colalao del Valle se consolida como un polo emergente, donde la combinación de clima extremo y proyectos apasionados como el de Díaz promete escribir un nuevo capítulo en la historia del vino argentino.
Con la mirada crítica de Marcelo Solá y la convicción inquebrantable de Rolo Díaz, Altos La Ciénaga se afirma como un referente de los vinos de altura tucumanos, invitando a descubrir una región donde el desierto se transforma en copa.

El vino que degustamos en el programa
ALTOS LA CIÉNAGA TANNAT SHIRAZ RESERVA 2018
Un vino de color entre rojo sangre y púrpura, oscuro y profundo, que tiñe la copa. Sorprende con aromas intensos a moras y frutillas maduras sobre un rico fondo especiado que evoca gaseosa cola. Buena integración de la madera. La combinación funciona. En boca se presenta licoroso, con frescura y fruta suficientes para asimilar sus 15 grados de alcohol, y taninos que se agarran con firmeza al paladar. Termina en un agradable final de larga persistencia sin vestigios de amargor. Es un vino para los amantes de la concentración, la extracción y el sabor intenso.


Imágenes: acercatealvino.com.ar
Saber Salir es el programa especializado de vinos y gastronomía que conduce Marcelo Chocarro, todos los viernes de 21 a 22hs por Fm MIlenum 106.7



