Esta noche, el restaurante Han será escenario de un encuentro poco frecuente: el chef Pablo Park recibe a Fernando Rivarola, alma de El Baqueano, para una cena exclusiva de 10 pasos que promete ir más allá del gesto gastronómico.


La propuesta, pensada en un único turno, plantea un cruce de universos con una lógica común: entender la cocina como una forma de identidad. Por un lado, la precisión técnica de Park, atravesada por la memoria coreana y el dominio de la fermentación. Por el otro, la mirada de Rivarola, pionero en la revalorización de productos autóctonos y la biodiversidad argentina.
Más que una colaboración, el encuentro se presenta como un diálogo profundo entre dos formas de entender el territorio. Ingredientes no convencionales, procesos largos y una narrativa compartida estructuran un menú que busca traducir en platos una idea más amplia: la del origen como punto de partida.
En ese cruce —entre técnica y naturaleza, entre herencia y exploración— la experiencia propone algo que excede lo gastronómico. Una noche de alta cocina con espesor conceptual, donde cada paso funciona como parte de un relato mayor.
Porque cuando dos cocinas con identidad fuerte se encuentran, el resultado no es una suma. Es, más bien, una nueva forma de decir.
Por el equipo de Saber Salir



