El encuentro se realizará el 23 de octubre en la sede porteña de la Escuela Argentina de Sommeliers. Habrá degustaciones, etiquetas de distintas bodegas y una propuesta que combina la cultura vitivinícola con una acción solidaria. Las entradas serán anticipadas y tendrán un valor de $20.000, más la entrega de alimentos no perecederos.
El vino, la gastronomía y la solidaridad volverán a encontrarse en una nueva edición de la feria anual solidaria de la Escuela Argentina de Sommeliers (EAS), una propuesta que invita a disfrutar de una noche diferente y, al mismo tiempo, colaborar con una iniciativa de compromiso social. Con la participación de más de 50 bodegas, el evento propone un recorrido por distintas etiquetas y estilos, en un espacio pensado para descubrir nuevos vinos, intercambiar experiencias y acercarse al trabajo de la institución.
La jornada tendrá lugar el viernes 23 de octubre, de 18 a 22, en la sede Buenos Aires de EAS, ubicada en Maipú 934, primer piso, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante cuatro horas, los asistentes podrán disfrutar de degustaciones y conocer diferentes propuestas del sector vitivinícola, en una experiencia que busca reunir tanto a aficionados como a personas interesadas en ampliar sus conocimientos sobre el mundo del vino.
Más de 50 bodegas y una experiencia para descubrir nuevos vinos
Uno de los principales atractivos de la feria será la participación de más de 50 bodegas, que formarán parte de una convocatoria orientada a mostrar la diversidad de la producción vitivinícola. La propuesta permitirá a los visitantes acercarse a distintas etiquetas, explorar nuevos sabores y conocer alternativas que reflejan la variedad de estilos presentes en el mercado.
Las degustaciones serán el eje de la experiencia, con la posibilidad de descubrir características, aromas y perfiles que distinguen a cada vino. Además, el encuentro ofrecerá un ámbito de intercambio entre los participantes y el sector, en una noche que pone en primer plano la cultura del vino y el valor de compartir alrededor de una copa.
La feria también funcionará como una oportunidad para quienes buscan profundizar su interés por la sommellerie, una disciplina que abarca el conocimiento del vino, el servicio, la degustación y su relación con la gastronomía. En ese sentido, la propuesta de EAS invita a acercarse a este universo desde una experiencia directa, en contacto con las bodegas y sus productos.
El vínculo entre la formación y la cultura vitivinícola
La Escuela Argentina de Sommeliers impulsa esta convocatoria como parte de una propuesta que busca acercar al público al mundo del vino y a las actividades vinculadas con su formación. A través de una feria abierta al encuentro y al descubrimiento, la institución propone generar un espacio donde convivan el interés por la vitivinicultura, el aprendizaje y el intercambio entre personas con distintas experiencias y conocimientos.
Este tipo de encuentros también contribuye a visibilizar el trabajo de las bodegas y la diversidad de propuestas que integran la industria. Para los asistentes, representa una oportunidad de conocer nuevas etiquetas y ampliar su recorrido personal por el vino; para los participantes del sector, constituye un espacio de contacto con consumidores y aficionados.
La iniciativa suma, además, un componente solidario que le otorga un sentido particular a la convocatoria y amplía su propósito más allá de la degustación.

Entradas y requisito solidario
La feria se realizará el viernes 23 de octubre, de 18 a 22, en Maipú 934, primer piso, sede Buenos Aires de EAS. Según la información difundida por la organización, las entradas estarán disponibles únicamente en modalidad anticipada, con un valor de $20.000.
A ese importe se suma la entrega de alimentos no perecederos en la puerta del evento. De esta manera, la participación contempla tanto el acceso a la experiencia enológica como una contribución solidaria por parte de los asistentes.
Con una convocatoria que reúne a más de 50 bodegas, degustaciones y un propósito social, la feria anual solidaria de EAS se presenta como una alternativa para disfrutar del vino desde una perspectiva que combina cultura, aprendizaje y compromiso comunitario.
La propuesta invita a compartir una noche en torno a la vitivinicultura y a transformar ese encuentro en una oportunidad para colaborar, reafirmando el papel de estas iniciativas como espacios donde el vino también puede ser un punto de partida para la solidaridad.
Por Clara Vides | Saber Salir

