Con la majestuosidad del Río Colorado como telón de fondo, La Pampa ofrece un recorrido donde la tradición histórica se combina con la pasión por el vino.
El itinerario comienza en Santa Rosa, la capital provincial, hogar de Bodega Quietud. Fundada en 2009, esta bodega trabaja con varietales como Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Petit Verdot y Chardonnay, y cuenta con numerosos reconocimientos internacionales. Sus instalaciones están diseñadas para recibir visitantes, ofreciendo recorridos guiados y degustaciones, convirtiéndose en un punto ideal para sumergirse en la cultura del vino pampeano.

Siguiendo la ruta nacional 35 hacia el sur, se llega a General Acha, donde se encuentra Bodega Estilo 152. Su nombre hace referencia a la carretera cercana y refleja la identidad local que buscan transmitir sus creadores. Este espacio se integra al crecimiento del circuito enoturístico provincial.
Hacia el norte, en la zona rural de Caleufú, la Bodega El Rastro, emprendida por la familia Casou, elabora vinos que capturan el carácter del territorio. Entre sus etiquetas destacan el Malbec “Brasita de Fuego” y “Caleufú”, junto al Merlot “Tijereta”.
Cerca de Santa Rosa, en los Altos de Payun (Toay), se encuentra Vides del Caldenal, un viñedo en pleno desarrollo que ya se encuentra trabajando en su segunda vendimia, consolidando la oferta vitivinícola local.

El Polo Vitivinícola del Río Colorado
El recorrido adquiere un carácter especial al llegar a la ribera del Río Colorado, motor del crecimiento del vino en la provincia. En Gobernador Duval, Bodega Lejanía elabora vinos de Malbec, Chardonnay, Cabernet Franc y Merlot con uvas propias, y también produce dulces y conservas bajo la marca Fincas de Duval, atrayendo visitantes de distintos lugares.
Siguiendo la ruta hacia Casa de Piedra, se encuentra un centro moderno de producción de vid y olivo. Empresas reconocidas como Catena Zapata y Familia Cassone ya operan allí, junto a la chacra experimental del Ente Provincial del Río Colorado, que cuenta con una amplia variedad de cepas. La nueva Bodega de Casa de Piedra, que iniciará su primera vendimia en febrero de 2026, combina criterios productivos y turísticos, ofreciendo un recorrido por pasarelas vidriadas desde donde los visitantes podrán observar la elaboración sin interrumpir la producción. La bodega incluirá sala de catas, espacios para eventos y venta directa de vinos, consolidando a Villa Casa de Piedra como un nuevo referente enológico de la Patagonia.
En esta región, las uvas también son aprovechadas por la Bodega Vasco Goñi en General Pico, con etiquetas como Aniak y El Molino.
El circuito finaliza en 25 de Mayo, donde Bodega del Desierto se presenta como un emblema. Sus 140 hectáreas en el Alto Valle del Río Colorado producen reconocidas líneas como Desierto 25, Desierto Pampa, Pampa Mía y Desierto Astral.

Más que bodegas: recorriendo viñedos
La Pampa ofrece un paisaje inédito para la vitivinicultura argentina, donde cada bodega aporta a la construcción de una identidad enológica única.
El turismo del vino permite también conocer los viñedos y productores que dan vida a estas etiquetas, incluyendo a la Cooperativa Trenel, Viñedos de Pichi Huinca, Punta de Riel de Telén, Bodega Arumco, Finca Gratitud, Fincas Haberkom, Gobbi con Zorba y Fincas Cravero. Junto a las bodegas principales, estos emprendimientos evidencian la diversidad y la fuerza del vino pampeano.
La provincia invita a descubrir un territorio donde la tradición se combina con la innovación, y donde la calidad de sus vinos alcanza estándares comparables a los grandes terruños argentinos.
Para más información: turismo.lapampa.gob.ar

Por el equipo de Saber Salir



