En julio de 1865, el velero Mimosa arribó a las costas del Golfo Nuevo, en la actual provincia de Chubut, trayendo consigo a 153 colonos galeses que buscaban preservar su cultura, idioma y religión en un nuevo territorio. Enfrentados a un entorno inhóspito y desprovisto de recursos, estos pioneros adaptaron sus tradiciones culinarias a los ingredientes disponibles, dando origen a la emblemática Torta Negra Galesa.
Este postre, denso y especiado, se convirtió en un símbolo de supervivencia y celebración para las familias galesas asentadas en la Patagonia. Gracias a su alto valor calórico y su capacidad de conservación sin necesidad de refrigeración, la torta se transformó en un alimento esencial durante los largos inviernos y en las festividades familiares.
Un legado que perdura
En noviembre de 1996, en el corazón de la Patagonia, nació Memorable, un proyecto familiar que retomó esta ancestral receta transmitida por seis generaciones. Respetando el proceso artesanal original, la elaboración comienza con la maceración de nueces, pasas y frutas escurridas en cubas de roble francés, utilizando una mezcla de licores, especias y azúcar caramelizada. Posteriormente, se integran harina, huevos, leche, margarina y azúcar, y la masa resultante se hornea lentamente durante 150 minutos a baja temperatura. El resultado es una torta de textura firme pero húmeda, con un aroma inconfundible a frutas maceradas y especias como clavo de olor, nuez moscada y canela.
Cinco secretos que hacen única a la Torta Galesa de Memorable
Un legado histórico: La receta es parte del acervo cultural galés en la Patagonia, símbolo de subsistencia y celebración.
Mejora con el tiempo: Sus sabores se intensifican naturalmente con los días, sin necesidad de conservantes artificiales.
Sin químicos agregados: El azúcar y el alcohol actúan como conservantes naturales, asegurando una larga vida útil sin refrigeración.
Presencia en celebraciones: Desde bodas hasta Navidad, fue durante generaciones el corazón de las mesas familiares en el sur.
Cada torta, una historia familiar: La receta de Memorable fue transmitida por seis generaciones, convirtiéndose en un testimonio de la identidad galesa en la región.
De la Patagonia al país entero
En 1998, ante el creciente éxito, la familia detrás de Memorable decidió construir una pequeña fábrica para abastecer la demanda. Así, comenzaron a distribuir sus productos en toda la Patagonia y más allá, posicionando a la Torta Galesa como uno de los íconos gourmet de la región.
Actualmente, sus productos pueden encontrarse tanto en el sur como en la Ciudad de Buenos Aires, donde la empresa cuenta con un local en el barrio de Palermo (Malabia 1325). Allí se puede degustar no solo su emblemática torta, sino también alfajores artesanales con fruta patagónica, elaborados con la misma filosofía de respeto por el origen y los sabores auténticos.
Gracias a su firmeza y humedad, la Torta Galesa de Memorable no se desgrana y puede conservarse durante meses en alacena si se protege del oxígeno, lo que la convierte en un producto único.
Por: Luis Lahitte

