Noelia Schulz, presidenta de la Asociación Civil Red de Crianza y coautora de los libros «No tan terrible» y «De eso si se habla» de la editorial Planeta, describe cuáles son las frases más repetidas por los padres o personas responsables de un niño, que se frustan ante el intento de poner límites a los chicos, por ejemplo “Le digo que no, lo hace igual y se ríe”. En la siguiente entrevista, la especialista nos cuenta cómo encarar el cambio de paradigmas en la crianza y cuáles son los desafíos de la actual generación.
¿Cómo encaraste este tema de la crianza de los niños?
Como suele pasar, comencé con la experiencia propia, las cosas son ajenas hasta el momento en que nos toca vivirlas, y un poco de la mano de mi primer y único hijo empecé a investigar. Yo en ese momento ya era comunicadora y me interesaba todo lo que fuera lectura y ahí conocí otro mundo que me era ajeno hasta ese momento. Y a los pocos años empecé a conocer profesionales de otras disciplinas que están en la misma y que veían que era necesario dar a conocer este cambio de paradigma del que en ese momento, hace 12 años atrás, se sabía muy poco en la Argentina. La mayoría de los libros y publicaciones eran de España. Entonces empezamos a desarrollar algunas actividades y dar a conocer de qué se trataba la crianza respetuosa.

¿Cuándo comienzan con Red de Crianza y en qué consiste?
Nos conocemos principalmente como madres y profesionales y empezamos a hablar y a formar grupos de estudio gratuitos, de acceso abierto a la comunidad y empezamos a trabajar dando talleres después de varios años de habernos conocido. En 2019 formalizamos la Asociación Civil Red de Crianza y obtuvimos la personalidad jurídica. Red de Crianza es una manera de formalizar lo que ya veníamos haciendo que era un equipo interdisciplinario donde hay profesionales de la salud, de la salud mental, diferentes tipos de ramas, profesionales de Ciencias Sociales que teníamos esta posición ante la crianza y ante las relaciones en general. Queríamos darle como un marco teórico porque veíamos en ese momento que había mucha confusión, la cual hoy sigue ocurriendo, que se malinterpreta lo que significa la crianza respetuosa y se lo asocia a falta de límites, o a no estar tan presentes y eso es un gran error.
Siempre hubo conocimientos transmisibles de unas generaciones a otras a lo largo de la historia de la humanidad, y hoy en día los padres estamos desconcertados frente a nuevos modelos de comunicación, de generación de riqueza, de enseñanza. Hay una ruptura de paradigma.
Sí absolutamente estamos en un momento de quiebre en estos últimos años, pero hay algo que tiene que ver con los vínculos y las relaciones humanas y la educación emocional, que no va a poder ser reemplazado nunca.
Más allá de ese punto de quiebre, y de ese cambio de paradigma, hay una cuestión, y es que se sabe más de nosotros mismos. Hoy por hoy, con los chicos que tienen el Trastorno del Espectro Autista u otros padecimientos, antes se decía «hay que seguir estudiando», y por ahí además había otros problemas que hoy se están descubriendo ¿Lo ves por ese lado?
Yo creo siempre que la información nos tiene que acercar a un lugar de crecimiento. Hoy existe la posibilidad de tener diagnósticos, que muchas veces se dice que han aumentado, y que también quizás en realidad son más visibles. Conozco hoy personas que en su infancia han sufrido mucho por no conocer lo que estaban pasando. La informacion debe ser utilizada para la inclusión.
¿Podemos ser una generación que le tiene miedo a sus hijos?

Lo hemos escuchado, hay muchas familias que lo dicen de esa manera. Ahí hay un poco de esto, una cuestión de blanco o negro y si bien es cierto que me incluyo en esa generacion en la que había una autoridad y un verticalismo, la cual era la manera de educar, pasamos a algo donde creemos que todo es horizontal y no es tan así. Sí podríamos decir que apostamos a una crianza más democrática, donde se pueda abrir el diálogo, pero hay una asimetría que es inherente a la relacion entre una persona adulta y una niña, niño o adolescente que no se puede desdibujar ya que es muy importante porque justamente tenemos la experiencia, los años y el poder económico de nuestro lado, que van a hacer que tengamos que tomar decisiones, donde esa asimetría tiene que estar todo el tiempo presente.
¿Podemos ser amigos de nuestros hijos?
Por supuesto que no, es una relación asimétrica, podemos llevarnos muy bien y reír pero hay un momento donde es la hora de irse a acostar y yo sé que mi hijo necesita 10 horas para descansar y al otro día poder estar bien. Por más que proteste y se enoje, lo voy a hacer dormir igual. Esos roles son muy importantes y es parte del respeto y de «criar bien».
¿Están pensando en un tercer libro?
Sí estamos trabajando en un tercer libro también con editorial Planeta. Es un poco la continuación de «No tan terribles» y va a abarcar los años que siguen, la etapa de toda la primaria.
¿Qué pensas de la Educación Sexual Integral (ESI)?
Hoy por hoy, tenemos la Ley de ESI que está vigente en todo el territorio nacional por lo cual es un asunto público. Creo que está buenisimo que esto se pueda abrir porque en muchas casas no hay ESI. La ley es bastante clara, ha permitido muchas cosas positivas como identificar situaciones de abuso, poder poner palabras a cosas que estaban pasando, identificar violencias de otros tipos. Si se aplica bien, la ley ha probado ser muy útil. Los contenidos son muy cuidados, nosotras nos hemos formado mucho, y la verdad es que es un contenido que siempre se puede adaptar al momento que está pasando cada niño. En «De eso sí se habla» acercamos información no sólo sobre ESI, sino también sobre otros temas que cuesta mucho hablar en casa o en la escuela, en un lenjuage muy llano, como por ejemplo el duelo.
*Entrevista en Saber Salir Weekend | Domingos de 14 a 15hs por Fm Milenium.



