La segunda edición de los premios Winexplorers volvió a confirmar algo que ya no es tendencia sino realidad: el mapa del vino argentino se está expandiendo —y diversificando— a gran velocidad.

En una noche que reunió a lo más destacado del sector en el Alvear Icon Hotel, los grandes protagonistas fueron nombres que combinan presente y proyección.
La patagónica Ribera del Cuarzo fue elegida Bodega del Año, consolidando el crecimiento de los proyectos del sur argentino.
A su vez, Catena Zapata se quedó con el Gran Premio Winexplorers, reafirmando su lugar como uno de los grandes referentes de la vitivinicultura nacional.

Mientras tanto, Zuccardi Valle de Uco obtuvo uno de los máximos reconocimientos de la noche al ser distinguida como Mejor Bodega Insignia, un galardón que pone en valor la consistencia, identidad y proyección internacional de una de las casas más influyentes del país.

Pero más allá de los nombres propios, la edición 2026 dejó un dato clave: la amplitud y diversidad del vino argentino actual.
Más de 250 nominados, 120 bodegas y emprendimientos de 12 provincias, y 38 categorías evaluadas por 37 especialistas dan cuenta de una escena en plena expansión.
Winexplorers no solo premia etiquetas: empieza a construir relato. Y en ese relato, conviven tradición, prestigio y nuevos territorios que empujan los límites del vino argentino.
Por el equipo de Saber Salir



