En la cuna del Malbec argentino, donde la historia vitivinícola se confunde con la identidad misma de Mendoza, Bodega Trivento abre las puertas de Casa Drummond, un nuevo espacio que articula patrimonio, enoturismo y sostenibilidad y refuerza su proyección internacional.
La propiedad, adquirida en 2021, alberga una casa estilo californiano construida en 1940, obra de los arquitectos Mario Giambelli y Luis Mario Brisighelli, rodeada por un jardín histórico y una finca que respira tradición. El conjunto se completa con una bodega destinada a la elaboración de las líneas de alta gama de Trivento, verdaderos pilares de su expansión en los mercados globales.

“La inauguración de nuestro segundo centro de visitas reafirma el compromiso que tenemos con el desarrollo del turismo en Mendoza y, especialmente, con la puesta en valor de la identidad vitivinícola argentina”, explica Marcos Jofré, CEO de Trivento.
Casa Drummond nace de un proceso de recuperación patrimonial de un sitio emblemático en Luján de Cuyo, territorio fundacional de la vitivinicultura de calidad en Argentina. La restauración no solo preserva una arquitectura significativa, sino que rescata un legado cultural ligado al espíritu de los inmigrantes emprendedores que eligieron el piedemonte andino para construir una industria que hoy proyecta al país al mundo.
Ese legado —hecho de trabajo, arraigo y visión de largo plazo— es el que Trivento busca honrar y actualizar. Con esta iniciativa, la bodega amplía la oferta enoturística de Mendoza, fortalece el vínculo entre historia, identidad y vino, y consolida a la provincia como referente internacional de la cultura vitivinícola.

Casa Drummond se presenta así como una invitación a descubrir la esencia del vino argentino en un entorno privilegiado, donde pasado y futuro dialogan entre viñedos, arquitectura y paisaje.Más info: https://linktr.ee/trivento.
Por el equipo de Saber Salir



