De casi 4350 hectáreas de Merlot plantadas en Argentina, apenas 50 se encuentran en la provincia de Salta. Una de ellas pertenece a Bodega Miraluna, un pequeño emprendimiento ubicado en Cachi, en el extremo norte del Valle Calchaquí, a 2600 metros de elevación. En Miraluna cultivan sobre todo Malbec, pero están particularmente orgullosos de su Merlot, que da aquí un vino concentrado que combina tipicidad varietal e identidad calchaquí. Los vinos de Miraluna son tan hijos de su terruño como de la competencia e idiosincrasia de su enólogo, Daniel Heffner.
Que Malbec y Merlot se cultiven próximas tiene cierto asidero desde un punto de vista genético. Ambos cultivares son medio hermanos. Comparten un progenitor, la variedad tinta Magdeleine Noire des Charentes.

Miraluna Merlot 2021 es un vino clásico, criado por 12 meses en barricas usadas de roble francés.
Es potente y concentrado. Huele a cerezas negras, anís y algo como sangre. La madera está bien integrada. Los aromas invitan a probarlo. En boca tiene acidez justa y taninos que se aferran con firmeza a lengua, paladar y encías. Sus 15 grados de alcohol en volumen se notan en un leve ardor que no llega a molestar, y que bien puede domarse sirviendo el vino fresco (a unos 14°C). Termina en un final más bien largo con un rico retrogusto a licor de cerezas y pimiento.
Hay pocos Merlots realmente buenos en Argentina. Este es uno de ellos y bien vale la pena probarlo.
Su precio sugerido asciende a $50.000 pero, si se busca, puede hallarse por bastante menos.
@miralunawines
Por Marcelo Sola



