En un contexto económico desafiante para el entramado productivo argentino, la vitivinicultura vuelve a dar señales de solidez. Esta vez, de la mano de Bodega Trivento, que fue distinguida como una de las mejores compañías del país.
El reconocimiento llegó en el marco del programa Mejores Empresas de Argentina (MEdA), una iniciativa impulsada por Deloitte que evalúa el desempeño integral de empresas medianas privadas, poniendo el foco no solo en los resultados, sino en cómo se alcanzan.
En su cuarta edición, el programa seleccionó a 23 compañías a nivel nacional. Dentro de ese grupo, Trivento se destacó como la única representante del sector vitivinícola, consolidando su posicionamiento tanto en el plano local como internacional.
“Este reconocimiento refleja el trabajo de un equipo que entiende que la excelencia no está solo en los resultados, sino en la manera de lograrlos”, afirmó Marcos Jofré. Y agregó: “Que Trivento haya sido validada en cómo hace las cosas confirma que el desempeño sostenido no es casualidad, sino consecuencia de una cultura de trabajo sólida y profesional”.

El programa MEdA evalúa múltiples dimensiones del negocio: procesos, gestión, personas, estándares, eficiencia operativa y capacidad de adaptación. En ese marco, el caso de Trivento validó un modelo que combina escala global con una fuerte identidad local, construido a lo largo del tiempo con consistencia y visión.
Desde la conducción de la compañía, la distinción se interpreta como algo más que un premio: es una confirmación del rumbo. Un respaldo a una estrategia que apuesta al crecimiento sostenido en mercados internacionales sin perder solidez en su base operativa.
En un país donde sostener resultados ya es un desafío, Trivento suma un reconocimiento que pone en valor algo más difícil todavía: la capacidad de hacerlo bien, en el tiempo
Por el equipo de Saber Salir



