La vendimia es el instante en que todo cobra sentido. Después de un año de cuidado, incertidumbre climática y trabajo silencioso en el viñedo, llega el momento decisivo: cosechar la uva que dará origen al vino.
Este año, Bodega Gamboa celebrará dos vendimias nocturnas abiertas a amigos, socios y miembros de la comunidad, en sus dos proyectos vitivinícolas de la provincia de Buenos Aires: el viñedo de Campana —el más cercano a la Ciudad de Buenos Aires— y Gamboa Costa Atlántica, la bodega recientemente inaugurada en General Madariaga.

Dos fechas, dos territorios, un mismo espíritu
La primera cosecha tendrá lugar el sábado 28 de febrero desde las 19 hs en General Madariaga, a apenas 22 kilómetros del mar. Allí, los invitados participarán de una práctica ancestral que hoy vuelve a cobrar protagonismo en los viñedos más innovadores del mundo.
La segunda se realizará el 3 de marzo, también desde las 19 hs, en Bodega Gamboa Campana. La jornada culminará con una gran mesa compartida en medio del campo, donde los participantes disfrutarán de una propuesta gastronómica especialmente diseñada por Italpast, de Pedro Picciau, con un risotto de frutos de mar como cierre de una noche única.
Vendimia nocturna: tradición y tecnología al servicio del vino
Cosechar de noche no es un gesto romántico, sino una decisión técnica clave.
Diversos estudios coinciden en que las uvas recolectadas durante la noche llegan a bodega entre 10 y 15 °C más frías que durante el día. Esto permite preservar mejor los aromas, reducir la oxidación y evitar fermentaciones indeseadas durante el transporte.
En regiones cálidas o húmedas —como gran parte de Buenos Aires— esta práctica resulta especialmente beneficiosa para vinos blancos y de perfil fresco.
Entre sus principales ventajas se destacan:
• Menor consumo energético en refrigeración posterior
• Preservación de compuestos aromáticos
• Mayor sanidad del fruto al evitar golpes de calor
• Mejor rendimiento del trabajo en campo
No por casualidad, la vendimia nocturna es hoy estándar en regiones premium de Australia, California, España y el sur de Francia.
El fenómeno del vino bonaerense
La experiencia adquiere un valor particular en la provincia de Buenos Aires, donde vive cerca del 38 % de la población argentina, pero donde hasta hace pocos años la producción vitivinícola era casi inexistente.
Proyectos como Gamboa demuestran que la vitivinicultura bonaerense no solo es viable, sino que ofrece perfiles únicos: vinos de influencia oceánica, de serranía y de zonas húmedas, caracterizados por su frescura natural y menor graduación alcohólica.
La gran diferencia con las regiones tradicionales del oeste argentino es la proximidad. Participar de una vendimia y regresar a casa el mismo día es una experiencia prácticamente imposible en los grandes oasis vitícolas clásicos.

Mucho más que una tarea agrícola
La vendimia nocturna combina trabajo real en el viñedo con un fuerte componente social y celebratorio. Bajo la luz artificial y el cielo abierto, los participantes cortan racimos, aprenden técnicas de selección y se convierten en parte activa del nacimiento del vino.
Es, al mismo tiempo, el cierre de un ciclo y el inicio de otro: volver a empezar con la esperanza de una cosecha aún mejor.

Una experiencia cercana, accesible y única
Las vendimias de Gamboa sintetizan el espíritu del nuevo vino de Buenos Aires: calidad, innovación y cercanía.
Cosechar bajo las estrellas, compartir con otros amantes del vino y regresar a casa pocas horas después representa una nueva forma de vivir la cultura vitivinícola.

Porque la vendimia ya no es solo un ritual de regiones lejanas.
Hoy también late en el corazón de Buenos Aires.
Más información y reservas: +54 9 11 3084 6084
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Por el equipo de Saber Salir



